Mostrando entradas con la etiqueta de la nevera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta de la nevera. Mostrar todas las entradas

Reutilizar alimentos de la nevera



neveraSi al revisar tu refrigerador descubres un trozo de queso o un puñado de arroz resecos, o tienes una bolsa de pan de ayer, hoy es tu día de suerte.

Zanahorias blandas: Si las zanahorias quedan blandas, la solución es cortarles ambos extremos, pelarlas, colocarlas en un recipiente, cubrirlas con agua y llevarlas a la heladera. Déjalas de un día para el otro y verás que quedan firmes, como si fueran recién compradas.
Arroz reseco: Hierve agua en una olla. Apaga el fuego y coloca el arroz. Déjalo reposar, tapado, durante 5 minutos. Luego escúrrelo normalmente y ya estará listo para utilizar.
Pan del día anterior: Córtalo en rodajas – si ya no está rebanado – y colócalo sobre una bandeja de horno apenas húmeda. Salpícalo con unas gotas de agua y llévalo al horno caliente durante unos minutos. Parecerá fresco!
Carne asada seca: Si la carne asada se secó en la heladera – o si se cocinó demás – la mejor forma de arreglarla es cubriéndola con rebanadas de tomate y envolviéndola en papel de aluminio. Luego la llevas 10 minutos al horno, para que el tomate suelte el jugo y rehidrate la carne, y ya está.
Queso reseco: Quítale la cáscara y sumérgelo unos minutos en leche tibia, hasta que recupere su frescura quedando tierno y sabroso.

Reutilizar alimentos de la nevera



neveraSi al revisar tu refrigerador descubres un trozo de queso o un puñado de arroz resecos, o tienes una bolsa de pan de ayer, hoy es tu día de suerte.

Zanahorias blandas: Si las zanahorias quedan blandas, la solución es cortarles ambos extremos, pelarlas, colocarlas en un recipiente, cubrirlas con agua y llevarlas a la heladera. Déjalas de un día para el otro y verás que quedan firmes, como si fueran recién compradas.
Arroz reseco: Hierve agua en una olla. Apaga el fuego y coloca el arroz. Déjalo reposar, tapado, durante 5 minutos. Luego escúrrelo normalmente y ya estará listo para utilizar.
Pan del día anterior: Córtalo en rodajas – si ya no está rebanado – y colócalo sobre una bandeja de horno apenas húmeda. Salpícalo con unas gotas de agua y llévalo al horno caliente durante unos minutos. Parecerá fresco!
Carne asada seca: Si la carne asada se secó en la heladera – o si se cocinó demás – la mejor forma de arreglarla es cubriéndola con rebanadas de tomate y envolviéndola en papel de aluminio. Luego la llevas 10 minutos al horno, para que el tomate suelte el jugo y rehidrate la carne, y ya está.
Queso reseco: Quítale la cáscara y sumérgelo unos minutos en leche tibia, hasta que recupere su frescura quedando tierno y sabroso.